El momento en que tus clientes ven su vídeo de boda por primera vez es mágico. La forma en que se lo entregas puede potenciar o arruinar esa experiencia. Una entrega profesional en una plataforma privada y bien diseñada eleva la percepción de tu trabajo y justifica tus tarifas.

Por qué no deberías usar WeTransfer ni Dropbox

WeTransfer limita los archivos a 7 días de vida y no ofrece streaming. Dropbox requiere que el cliente tenga cuenta. Ninguno está diseñado para la experiencia emocional que debe ser la entrega de un vídeo de boda.

La experiencia de entrega que esperan tus clientes

Tus clientes esperan una experiencia premium: una página elegante con su nombre, su vídeo reproduciéndose sin buffer, la posibilidad de compartirlo con familia y amigos, y la tranquilidad de que el vídeo siempre estará disponible.

Cómo configurar una entrega privada con STRIMY

Crea una carpeta privada, sube el vídeo, protégela con contraseña, personaliza el logo y color corporativo, y envía el enlace a tu cliente. Todo en menos de 10 minutos.

Contraseña vs enlace privado: cuándo usar cada uno

La contraseña es ideal para un acceso compartido con toda la familia. El enlace firmado que expira es mejor para entregas corporativas donde necesitas control total sobre quién accede y durante cuánto tiempo.

Cómo gestionar las revisiones y correcciones

Establece claramente en tu contrato cuántas revisiones incluye el servicio. Usa carpetas separadas para cada versión del vídeo para que el cliente siempre sepa qué está viendo.

El toque final: la notificación de entrega

No basta con subir el vídeo. La forma en que comunicas la entrega importa: un email personalizado, una tarjeta digital o incluso un mensaje de WhatsApp con el enlace crea una experiencia mucho más memorable que un simple link en una cadena de email.

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