Hay un detalle de la entrega en el que casi nadie repara hasta que lo ve. Terminas una boda, la subes, mandas el enlace. Los novios lo abren, lo enseñan a la familia, lo comparten con quien no pudo ir. Y durante todo ese rato, el reproductor que enmarca tu trabajo lleva el color y el logo de una empresa que no eres tú.
Es la diferencia entre entregar un álbum encuadernado con tu nombre y entregar las fotos en el sobre del laboratorio. El contenido es el mismo. Lo que dice de ti, no.
Qué se puede cambiar
Desde hoy, en STRIMY el reproductor es tuyo en tres frentes: el color, el diseño y tu logo.
El color de acento
La barra de progreso, los controles y el botón de play toman el color que elijas, en todos tus vídeos y en todos tus portfolios. Si un portfolio ya tiene su propia paleta, esa manda: cada entrega mantiene la identidad que le diste.
Tres diseños
Estudio es el reproductor clásico, con todos los controles a la vista. Es el que ya conoces.
Marco viste los controles como pastillas separadas del borde y lleva la barra de progreso a su propia línea. La imagen respira y la interfaz se aparta. Es el que le pondríamos a una entrega a novios, donde lo que tiene que hablar es el vídeo.
Escaparate agranda los iconos y pone un botón de play central sólido en tu color. Está pensado para portfolio y para móvil, donde la primera impresión la da el reproductor antes de que nadie le dé al play.

Tu logo, donde tú decidas
Puedes superponerlo sobre la imagen —en la esquina que prefieras, con el tamaño y la opacidad que decidas— o integrarlo en la barra de controles, en el sitio donde normalmente va el distintivo de la plataforma.
Nunca en los dos a la vez, y esto es deliberado: un logo flotando sobre el vídeo y otro en la barra es una marca de agua, y una marca de agua es lo contrario de una entrega cuidada.
Cómo se configura
Todo vive en una sola pantalla de tu panel, en Marca del reproductor. Eliges el color, la plantilla y dónde va el logo, y al lado tienes una previsualización en vivo montada sobre uno de tus propios vídeos.
Esa previsualización no es una aproximación: es el mismo reproductor que verá tu cliente, con los mismos controles y los mismos estilos. Lo que ves ahí es lo que se entrega.
Y de paso: miniaturas al arrastrar
Al arrastrar por la línea de tiempo aparece el fotograma de ese punto exacto, como en las plataformas grandes. Encontrar el primer baile, la salida de la iglesia o el momento en que quieres empezar a enseñar deja de ser a ciegas.

No hay que activarlo ni configurarlo: los vídeos nuevos lo llevan según se suben.
Qué entra en cada plan
El color y las tres plantillas están en todos los planes, incluido el periodo de prueba. Son estilo, y el estilo no debería ser un extra.
El logo forma parte de los planes con marca blanca, por un motivo práctico y no comercial: el hueco donde va es uno solo, así que el tuyo únicamente puede ocupar el sitio donde deja de estar el nuestro.
Por qué nos parece que importa
Un videógrafo de bodas no vende archivos de vídeo. Vende el recuerdo de un día, y lo vende entero: el trato, la espera, el momento de abrir el enlace. Ese último paso lleva años siendo el único que no controlabas, porque lo ponía la plataforma.
Ahora lo pones tú.